Ni el más pesimista de los hinchas de San Martín se hubiera imaginado que a esta altura del 2017, el equipo estaría viviendo este pálido presente futbolístico que llena de incertidumbre a la familia “Santa”.

Aunque la primera parte de la temporada de la B Nacional no terminó de la mejor manera (el equipo perdió los dos últimos cotejos que jugó antes del receso, ante Juventud Unida de Gualeguaychú y Los Andes), en La Ciudadela presagiaban un panorama alentador para 2017 especialmente por las incorporaciones de Juan Galeano y Leandro Gracián, dos hombres con pasado en Primera división,que había despertado un enorme entusiasmo en los simpatizantes “albirrojos”. Pero nada de eso se concretó hasta el momento.

A la luz de los hechos, el triunfo que San Martín consiguió frente a Gimnasia y Esgrima de Jujuy, en el regreso a la actividad oficial, terminó siendo un espejismo. A partir de ahí acumuló tres derrotas consecutivas frente a Douglas Haig, Nueva Chicago y Argentinos Juniors. Si bien en estos encuentros mereció mejor suerte, sobre todo en el partido frente a “Bicho” de La Paternal, desgraciadamente no hay una tabla que valore los merecimientos.

Otra vez y van....

Algo similar ocurrió en el partido del domingo pasado ante Instituto, de Córdoba, donde el equipo volvió a mostrar la notable irregularidad que lo acompaño a lo largo del certamen. Jugó un aceptable primer tiempo que le permitió justificar la ventaja con que se fue a los vestuarios. Pero en el complemento, como por arte de magia, cambió rotundamente su postura futbolística para terminar cediendo dos puntos ante un rival que festejó el empate como si se tratara de un triunfo.

Sobre estas dos caras futbolísticas que muestra el equipo, Matías García trató de encontrar una explicación. “El domingo encontramos los espacios y supimos marcar la diferencia en el primer tiempo. En el segundo, en cambio, no logramo imponer nuestro juego para seguir prevaleciendo en el marcador. Lo único rescatable es que volvimos a sumar luego de tres partidos”, manifestó el volante creativo que por una lesión tuvo que ser reemplazado por Diego Bucci en el tramo final del cotejo.

El platense considera que San Martín atraviesa una racha negativa que cualquier equipo puede sufrir. “Lo importante es no bajar los brazos y seguir creyendo en nuestras fuerzas. Lo que, en cierta forma, nos deja tranquilo es que aunque con altibajos, ninguno de nuestros rivales demostró ser futbolísticamente superiores a nosotros. El partido frente a Chacarita puede ser una excelente oportunidad para empezar a revertir el panorama”. indicó.